Algunos resuelven la incógnita del origen del universo
acudiendo a la figura del creador. Pero la pregunta que viene a continuación es
quién creó al creador. Como no soy creyente, quiero decir que no acudo a
interpretaciones que no admita mi capacidad de razonar, me he dado a mí mismo
una respuesta, la de que el universo siempre ha existido, nadie lo creó. No
sólo eso, sino que además nunca desaparecerá. El universo no tuvo principio ni tendrá final.
Pero es que, además, creo que sus dimensiones también son
infinitas. No entra en mi lógica que tenga límites, que exista una frontera a
partir de la cual ya no hay universo, sólo hay nada o, mejor dicho, la nada. El
universo no puede ser como esas bolas de nieve que en su día estuvieron tan de
moda. Sus límites, por tanto, son inaccesibles.
Lo que sucede es que nuestra mente está poco
evolucionada y no es capaz de asimilar el concepto de infinitud, porque está moldeada por experiencias basadas en la finitud. Todo tiene un
principio y todo tiene un final. Sin embargo, el infinito sí está presente en
las matemáticas y en la filosofía, porque sin ese concepto cualquiera de estas dos ramas
del conocimiento se quedaría coja.
Decía al principio que se trata de una elucubración, y decía
bien, puesto que no es más que una teoría sin bases sólidas. Pero a mí me vale
para darme una contestación a la pregunta de dónde venimos o, por los menos, para que la inquietud sobre el
origen del universo no me distraiga de otros menesteres más al alcance de mis entendederas. Los creyentes de cualquiera de las incontables religiones que existen y han existido en el mundo han elaborado el concepto
del dios creador del universo. ¿Por qué no puedo yo elaborar mi propia
teoría y aceptarla como principio? Si
hubiera que darle un nombre podría valer el de teoría de la no creación o, más
académico, de la infinitud del universo.
Es cierto que a partir de aquí surgen muchas preguntas,
casi todas contestadas ya por la ciencia. Una de ellas es el origen del hombre.
Darwin, con su extraordinaria teoría de la evolución dejó muy claras las cosas,
aunque, como reacción a las interpretaciones que contradigan la
existencia del creador, haya resurgido las teorías creacionistas, sin más justificación
que la fe. Una vez más, ciencia contra fantasía.
Pero, volviendo al tema que hoy me ocupa, el universo, según mi hipótesis, ni es finito en extensión ni lo es en tiempo. No tiene límites, ha existido siempre y nunca desaparecerá.
Ahora bien, que nadie me
pida que lo demuestre.

Luis, "like a stone". Así me has dejado.
ResponderEliminarO como dirían en mi pueblo: "¡Jodo Luis!".
Angel
No me extraña.
ResponderEliminarHas tocado el mayor secreto de la historia que NO TIENE EXPLICACIÓN RACIONAL.
ResponderEliminarCon las leyes fisicas que conocemos, el ser humano tiene algunas teorias que justifican el universo, "después del big-bang" , pero antes de ello nada de nada (ni la infinitud ni nada).
La interesante teoria que planteas es simplemente un "acto de fe" para quedarte tranquilo mentalmente .
Pero para actos de fe, también está la existencia de Dios.
Que cada uno escoja el acto de fe que mas le agrade o tranquilice.
La solución , si la hubiera , será post mortem.
Einstein dijo: “Dos cosas hay infinitas, el Universo y la estupidez humana y no estoy seguro acerca del Universo”
EliminarLos enigmas no tienen solución, ni siquiera post mortem.
EliminarConocía la ingeniosa frase de Einstein. Parece que él, a pesar del chascarrillo, contemplaba la posibilidad de que el universo fuera infinito.
EliminarDicen que más vale tarde que nunca, así que, aunque tarde, aquí te contesto:
ResponderEliminarRecupero esta reflexión tuya porque, entre tanto ruido mediático, tus palabras sobre la infinitud me parecen hoy más necesarias que nunca. A veces no te contesto sobre la marcha porque la materia es tan vasta que me cuesta sintetizarla, pero siempre te leo.
Tu 'Teoría de la infinitud' me resulta un refugio lógico muy necesario. Sin embargo, no deja de ser vertiginoso pensar en ese 'parpadeo humano': la idea de que somos apenas un destello en una historia que no tiene ni principio ni fin. Frente a esa magnitud, nuestras pequeñas disputas diarias se revelan como lo que son: casi nada. Me quedo con tu defensa de la razón; es lo único que nos permite mirar a ese abismo sin perder el equilibrio.
Gracias Fernando. Nunca es tarde si la dicha es buena. Lo que sucede es que el blog es secuencial y los comentarios "fuera de tiempo" suelen quedar entre el comentarista y el autor. Pero, naturalmente, te contesto.
ResponderEliminarEn primer lugar, como puedes comprender lo de la infinitud no es más que una hipótesis especulativa. Algún comentarista me dice algo así como que sustituyo la existencia de Dios por mi teoría. Creo que son cosas distintas. Para los creyentes, Dios fue el creador y su existencia sigue ahí. Para mí, como no entiendo que el universo proceda de la nada, es admisible pensar que siempre existió.
En cuanto al "parpadeo humano" y el destello, yo siempre he pensado que, a pesar de los pesares, tenemos que vivir nuestras vidas como si fueran lo más importante del universo, aunque éste sea infinito.