Lo que sí voy a hacer es diseccionar su contenido o al menos
explicar mi interpretación. Estoy completamente convencido de que Isabel Díaz
Ayuso soltó lo de chao pescao, no porque esté acostumbrada a frases como ésta,
sino porque sabe que todo aquello que suene a macarra le gusta a un amplio
sector de sus votantes. Es muy posible que cuando empezó su trayectoria
política no pasara por su cabeza decir vulgaridades como la que soltó hace
unos días para advertir de que no iba a dar más explicaciones sobre la compra
multimillonaria de un ático a la medida de sus ambiciones, pero debido a que sus
palmeros le ríen las gracias y al comprobar que algunos la valoran más cuanto más se prodigue en majezas verbeneras, ahora las utiliza con generosidad.
Lo de que te han “pillao” lo he añadido yo, arrastrado por
su frase. Pido perdón por caer en la tentación chulesca, pero es que la
ínclita Isabel me lo ha puesto a huevo. La maniobra urdida por la presidenta de
la Comunidad Autónoma de Madrid para hacerse con una residencia a la altura de sus aspiraciones, no sólo ha fracasado, sino que además la ha
dejado con su ilustre culo al aire. Estaba preparando el terreno y la prensa ha
descubierto la jugada y denunciado la presunta utilización de fondos públicos para
fines privados sin someterse a los filtros oficiales.
Como en este país últimamente se aplica la ley del embudo con bastante frecuencia -lo ancho para mí y lo estrecho para ti-. no tengo ni idea de
la repercusión política que traerá este escándalo. Lo que tengo claro es que,
si esta misma maniobra la hubiera intentado uno de los actuales líderes del
PSOE, ya estaría en manos de los tribunales. Acusaciones populares, de esas que
tanto le gustan a la oposición, no hubieran faltado.
Dicen que el PP se siente incómodo y no me sorprende, porque
este intento de hacerse con un ático en el centro de Madrid por la puerta de
atrás deja en muy mal lugar a sus autores. Pero como Ayuso sigue siendo un buen
activo político para ellos, todo se quedará en nada. Si hay que tragar sapos,
se tragan, todo sea en beneficio de ganar las próximas elecciones.
Sin embargo, este asunto no se ha acabado de momento. Yo confío
en que las denuncias prosperen y que se exijan responsabilidades, porque de otra manera se estará dando muy mal ejemplo a la ciudadanía.
Si la justicia funciona como debe funcionar, todavía nos queda mucho por ver en el caso "chao pescao".



















