26 de mayo de 2026

Se buscan buenos ministros de derechas

 

Me he enterado de que en los cenáculos de la derecha y la ultraderecha española se están barajando nombres para cubrir las futuras carteras ministeriales. Es tal la euforia que les embarga después de tanta amargura como han sufrido, que no acaban de ponerse de acuerdo, lo que ha originado que de momento se manejen  varias listas, a la espera del momento en el que se produzca el advenimiento del Frente Nacional, como parece que denominan los iniciados a la coalición ultraconservadora.

Lo primero a dilucidar ha sido quién presidirá el gobierno, si Feijóo, como quiere el PP, o Abascal, el preferido de Vox. Los pensantes no acaban de decidirse porque todo dependerá de la proporción de votos que obtengan unos y otros. En cualquier caso, le quitan importancia, porque tanto monta, monta tanto Alberto como Santiago.

Más difícil todavía está siendo la elección de vicepresidentes. En un momento determinado parecía casi seguro que Isable Díaz Ayuso ocuparía la primera vicepresidencia. Pero tras sus últimos éxitos diplomáticos han surgido dudas, ya que algunos la preferirían al frente de Exteriores. Ahora bien, como las vicepresidencias no son incompatibles con las carteras, en los últimos días circula la propuesta de nombrarla vicepresidenta primera y ministra de Exteriores. Ella sin embargo no está demasiado satisfecha con esta posibilidad, porque prefiere, sin ninguna duda, la presidencia del gobierno, para la que se ve perfectamente preparada. En este último caso se tambalearía todo, porque a Miguel Ángel Rodríguez habría que darle algo, quizá el ministerio de Hacienda o por lo menos la Secretaría de Estado para el Fraude Fiscal

Menos dudas hay con respecto al titular de Interior, porque casi todas las apuestas recaen en Miguel Tellado. Parece ser que nadie duda de que sus finos modales y su contenida oratoria lo convierten en el hombre idóneo para reprimir los desórdenes callejeros. Su lema es leña al mono, sobre todo si éste es progresista.

Para Educación hay varios nombres, a los que se les está sometiendo a un profundo test de cultura general, no vaya a ser que después de nombrarlo sitúe a Huelva en el Mediterráneo. Precedentes hay.

En cuanto a Defensa, una vez decidido que por prudencia no se le cambie el nombre al ministerio  para denominarlo de la Guerra, como ha hecho Trump sin sonrojarse, se busca a alguien que sea capaz de subir el gasto militar por encina del 5 %, como exige el inquilino de la Casa Blanca. No importa si las arcas del Estado se quedan vacías y como consecuencia hay que cerrar hospitales, colegios y universidades públicas, porque donde haya un tanque de última generación que se quite una UCI por moderna que ésta sea. Uno de los nombres que suenan para esta cartera es el de Pepa Millán, la mano derecha de Abascal en el Congreso. Es mujer, sabe mandar y no necesita hacer un gran esfuerzo para que su mirada refleje autoridad.

Se habla también de la creación de un nuevo ministerio, el de Prioridad Nacional y Freno a la Inmigración. Aquí hay muchos candidatos, todos ellos con calidad acreditada, por lo que no creo que al final haya problemas para elegir al titular.

Pero como las reformas que se proponen son tantas y todas tan interesantes, me estoy quedando sin tinta en el tintero. Continuaré otro día.

2 comentarios:

  1. Uff, esa ácida ironía me pone nervioso, Luis; temo que un día no muy lejano pueda hacerse realidad. Espero, al menos, que nuestras pensiones no nos las toquen, que bastante apurados estamos ya

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