26 de diciembre de 2025

Alianzas contra natura, no por favor

Tras el resultado de las elecciones extremeñas, con un PSOE en declive, un PP ganador aunque sin mayoría absoluta y un Vox creciendo como la espuma, se habla mucho de alianzas poselectorales. Por supuesto que todo parece indicar que los de María Guardiola gobernarán con la colaboración de la ultraderecha, pero ni está clara la modalidad de apoyo ni las condiciones que exigirán ni siquiera si lograrán cerrar un pacto. Yo apuesto por la rendición del PP ante las condiciones que le impongan los populistas de Abascal, pero la realidad es que todo está por ver.

Con este panorama, aunque no suponga una novedad porque ya nos hemos acostumbrado a las bajadas de pantalón de los presidentes autonómicos que han necesitado el apoyo de Vox, algunas voces han empezado a sugerir un pacto entre PP y PSOE, algo así como lo que sucede en Alemania entre el CDU y el SPD, es decir entre conservadores y socialdemócratas. Concretamente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, presidente de Extremadura en varias legislaturas, ha puesto la idea sobre el tapete. El no habla de alianza, sino de facilitar la investidura de María Guardiola para evitar que caiga en manos de Vox, lo que significaría que sus diputados votarían sí y de esa manera la presidenta en funciones podría ignorar las propuestas de los ultraconservadores. Una hipotética alianza, a la que yo no veo ningún porvenir.

La incompatibilidad entre los actuales PP y PSOE es absoluta. En estos momentos, con los populares dependiendo de la ultraderecha y los socialistas del batiburrillo de partido a los que sólo les une el rechazo a la derecha en unos casos y al centralismo conservador en otros, una alianza de esta índole los dejaría en mantillas.

Pero es que, además, ni a los electores conservadores les gustaría una alianza con el odiado Sánchez ni a los socialistas con un Feijóo que se ha convertido, gracias al estilo de oposición macarra que está ejerciendo desde que pasó a ser jefe de la oposición, en un político decadente, sin ideas y con una falta de carisma que llama la atención. Si el PSOE le ayudara a gobernar, perdería muchos votantes.

En mi opinión, esta posible alianza que como digo no creo que les guste a muchos, le daría un breve respiro a María Guardiola, pan para hoy y hambre para mañana. Pero al PSOE lo hundiría hasta niveles de los que le costaría años recuperarse. Por tanto, desde mi punto de vista, lo mejor que puede hacer ahora el partido socialista es agotar la legislatura, intentar que la debacle de Extremadura no se repita en otras comunidades y continuar con las políticas progresistas que le demanda su electorado. El tiempo puede jugar a su favor, siempre y cuando sepa jugar sus cartas y no dilapide el capital que aún mantiene.

No, no va a ser fácil salir del agujero el que una oposición antidemocrática, apoyada por unos poderes fácticos internos y por una inercia de carácter internacional que propicia el auge de las ultraderechas en el mundo entero, lo quiere sepultar. Pero es preferible pasar a la oposición durante unos años que dar pasos en falso. 

4 comentarios:

  1. En este caso voy a disentir un poco. No veo por qué no podría , llegado un importante caso, como éste, en que el Psoe no pudisese tender la mano al partido extremeño de Guardiola, que demostró de primeras su sagrada intención de no pactar con Vox en ningún caso, No conozco la política extremeña ni a la política Guardiola, pero me da la impresión de que si tanto temen al labo de Vox, algo tendría que hacer el Psoe, no vaya a que de tanto gritar que viene el lobo que viene el lobo, el lobo ya no asuste tanto.
    Recordemos que Sánchez intentó pactar, antes que con Podemos, con Ciudadanos, que no era un partido, digamos, muy de izquierdas.
    Otra cosa es que a Guardiola, por mandato de Génova (Feijoo, Ayuso y sus guardias pretorianos de la pureza de Adn del partido), se lo prohiban terminantemente.
    Creo que en este país alguien tiene que dar el primer paso para evitar esta extrema polarización que impide charlar, negociar, ponerse ade acuerdo en algún punto importante, tirar en unos caosos, aflojar en otros…, porque a los partridos nos lo creó Dios ni la Naturaleza ni el Bing Bang, sino el hombre y su intelecto y sus deseos de vivir en paz en un país de derechos, libertades, cultura, etc etc etc.
    Y dicho esto ¡Muy felices años a todos los que participáis en este interesante Blog!, empezando por su autor, por supuesto.

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    1. Fernando, no me parece que el horno esté para bollos. No te olvides de que el PP está gobernando ya con la ultraderecha en varias comunidades y por tanto que Vox no va a consentir que en una de ellas sus aliados se vayan de rositas. Pero, además, El PSOE perdería todavía más credibilidad de la que ya ha perdido. No se puede ir del brazo con los que pactan con la ultraderecha racista, xenófoba, negacionista del cambio climático y de la violencia machista y antieuropea.
      Desde mi punto de vista, lo que tiene que hacer el PSOE es recuperar el mensaje socialdemócrata que le dio tantas victorias y no buscarse novios de conveniencia.
      Por cierto, el lobo ya ha venido.

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  2. Partiendo de la base - discutible por algunos - de que los extremos no son recomendables, hay un peligro en los pactos entre los dos partidos moderados, PP y PSOE. En las épocas malas, sobre todo de la economía, que siempre llegan, el electorado buscará una alternativa que necesariamente será extremista, de un lado, del otro, o de los dos. No dejamos sitio para una alternativa moderada.
    Ahora bien hay que pensar un pacto nacional, que es necesario y urgente, para luchar contra la polarización y las salidas de madre. Ese pacto debe intentar incluir, no solo los partidos, sino también a los medios: prensa, radio y en particular televisión. Algunos pensamos que el electorado apreciaría y premiaría un esfuerzo en este sentido.

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    1. Alfredo, supongo que cuando dices que el PP es un partido moderado te refieres al pasado. El de ahora está desmadrado. Sin ir más lejos, han estado manteniendo durante un año las mentiras que se inventaron cuando la DANA para tapar sus vergüenzas.
      Creo que en política no se puede perder la noción del suelo que se pisa. Una cosa es el voluntarismo y otro la realidad.
      Ese pacto que tu dices ya se hizo, aun con defectos, durante la transición. El escenario ahora es otro muy distinto.
      Yo espero que las contradicciones en las que está cayendo la derecha "moderada" les obligue con el tiempo a cambiar el rumbo y se centren. Quizá entonces se pueda intentar romper la preocupante polarización mediante un acuerdo de carácter nacional. Pero ahora es imposible.

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