En primer lugar, después de oírle ya no me cabe la menor duda de que, a
pesar de los pesares, tiene la intención de continuar gobernando hasta que, de acuerdo con lo que marca la Constitución, acabe la legislatura. Lo ha dicho por activa y por pasiva. El presidente del
gobierno reconoce su debilidad parlamentaria, pero tengo la sensación de que
confía en su capacidad de negociación y que, como consecuencia, cree poder
recuperar el apoyo de sus socios. Su frase “sería un error histórico que
gobernara la derecha y la ultraderecha”, es un aviso a navegantes. Ninguno de
los llamados partidos de la investidura saldría bien parado con un gobierno presidido por Feijóo con Abascal a su lado y, a pesar del postureo de rebeldía de los últimos días, ellos lo saben.
La segunda conclusión que saqué es que no está dispuesto a cambiar los ministros actuales,
salvo a Pilar Alegría que se presenta a las elecciones autonómicas en Aragón.
Los ha defendido a todos, a los suyos y a los de Sumar, porque considera que
están haciendo un buen trabajo al frente de sus respectivos ministerios. A
pesar de que Yolanda Díaz, arrastrada por un impulso de irresponsable deslealtad, se lo pidió en público a través de una entrevista televisada, la contestación
ha sido tajante: ¡no!
Anunció entrevistas con Oriol Junqueras y
negociaciones con Junts. Posiblemente tendrá que calmar al PNV, que parece
haberse inquietado en los últimos días. Respecto a los partidos de izquierda, me refiero a los ladradores y poco mordedores, necesitará calmarlos con nuevas medidas
progresistas, lo cual no creo que a Pedro Sánchez le plantee demasiados problemas. Por último, Sumar, a pesar de las declaraciones de cara a su galería,
no parece que vaya a romper con su socio de coalición.
Respecto a los casos de acoso machista, ha sido tajante. El
PSOE es un partido feminista pero no infalible. Asegura que se ha reaccionado con
contundencia y dice que no admite lecciones de aquellos que niegan la violencia de
género y que recortan las libertades de las mujeres, como el derecho al aborto.
De la corrupción, lo mismo. Los procesados han sido
apartados del partido desde el primer momento y le recuerda al PP que su sede
está pagada con dinero negro y que el partido que ahora preside Feijóo fue
condenado por financiación ilegal. El PSOE, asegura, ni lo ha sido ni lo
será.
Ya sé que estas reflexiones les entrarán a los enemigos de
Sánchez por un oído y les saldrán por el otro. Pero que los progresistas de
este país anden con titubeos tiene muy poco sentido. El gobierno actual está
llevando a cabo unas políticas sociales como ningún gobierno socialista
anterior se había atrevido a promover. La situación económica es buena y,
como ha dicho Sánchez en su comparecencia, no hay más que darse una vuelta por
las concurridas calles de nuestras ciudades para comprobar que el país sigue adelante, a
pesar de los gritos desesperados de la derecha y la ultraderecha.

Mis comentarios son los de alguien que considera que Pedro Sánchez es a largo plazo una desgracia para el PSOE. También para lo que la gente piensa de la política y los políticos. Pero es posible que esté equivocado y lo que importa es el momento actual y su discurso.
ResponderEliminarHace bien en seguir, porque ahora está en sus horas mas bajas y unas elecciones podrían ser un desastre, aunque no comparto lo que se dice sobre la segura victoria de la derecha. El riesgo existe, pero solo eso.
Tampoco creo que le convenga el cambio radical de ministros que parece pedir Yolanda. No es posible acertar siempre pero la economía va bastante bien y no hay fallos notables, salvo la incapacidad de proponer soluciones reales al problema de la vivienda, el mas grave asunto que tiene delante. Se podía haber previsto mucho antes.
Sobre las negociaciones con independentistas y otra izquierda para obtener su apoyo, creo que no debe ceder prácticamente nada, porque ambos saben que sin Sánchez no son nadie. Ese ha sido a mi entender uno de los puntos débiles de Sánchez hasta ahora. Ha cedido mucho, probablemente sin necesidad.
Sobre la corrupción puede decir lo que quiera, pero temo que la opinión pública no se creerá nada de lo que diga. No es posible que no supiera de quien se rodeaba. Y los escándalos son muchos y graves. Decir que el PP hacía lo mismo es confesar que estamos ante gentuza similar. A mi no me basta.
Comparto lo que dice sobre el machismo acosador. Es verdad que por desgracia es hoy por hoy un mal extendido en todas partes y también en el PSOE. Ahora que decir que han sido ágiles en dar respuestas, ... hay que echarle mucha cara para decirlo. Si El Diario no publica lo que publicó, no habría ocurrido nada. Y el "yo no sabía" me suena a Esperanza Aguirre
Gracias Alfredo por tu detallado comentario. Sólo algún matiz por mi parte, porque en general comparto lo que dices.
EliminarTotalmente de acuerdo en que el problema de la vivienda es de suma importancia. Lo que sucede es que las soluciones no son fáciles a corto plazo. No somos el único país europeo que arrastra este problema desde hace tiempo, lo que me hace pensar que en una economía de mercado es muy complicado ponerle puertas al campo. Pero además, en nuestro caso, la gran demanda de los inversores exteriores distorsiona todavía más los precios y, por si fuera poco, las comunidades autónomas del PP se niegan a colaborar.
Eso que llamamos contrapartidas a los nacionalistas habría que concretarlo más. La transferencia de competencias sigue abierta y desde mi punto de vista queda mucha tela que cortar. Creo que cualquier avance en ese sentido que no vulnere ni la Constitución ni su espíritu es válido. De ahí que yo considere que todavía tiene terreno para negociar.
Respecto a los acosos sexuales, mal generalizado en las sociedades machistas como tú bien dices, el PSOE está ahora reaccionando con contundencia. De la falta de reflejos ante las denuncias internas, Sánchez ya ha pedido disculpas.
Por último, una cosa es el "tú más" y otra muy distinta no admitir lecciones de los que no pueden darlas.