2 de septiembre de 2026

Chao pescao, que te han pillao

Frases como las del título, en las que aparecen palabras extranjeras y vocablos chelis, siempre me han planteado dudas de carácter tipográfico al escribirlas, porque algunas deberían ir en cursivas y otras entrecomilladas. Pero como gracias a alguno de nuestros preclaros políticos las chulerías se están convirtiendo en expresiones comunes, las dejo como están.

Lo que sí voy a hacer es diseccionar su contenido o al menos explicar mi interpretación. Estoy completamente convencido de que Isabel Díaz Ayuso soltó lo de chao pescao, no porque esté acostumbrada a frases como ésta, sino porque sabe que todo aquello que suene a macarra le gusta a un amplio sector de sus votantes. Es muy posible que cuando empezó su trayectoria política no pasara por su cabeza decir vulgaridades como la que soltó hace unos días para advertir de que no iba a dar más explicaciones sobre la compra multimillonaria de un ático a la medida de sus ambiciones, pero debido a que sus palmeros le ríen las gracias y al comprobar que algunos la valoran más cuanto más se prodigue en majezas verbeneras, ahora las utiliza con generosidad.

Lo de que te han “pillao” lo he añadido yo, arrastrado por su frase. Pido perdón por caer en la tentación chulesca, pero es que la ínclita Isabel me lo ha puesto a huevo. La maniobra urdida por la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid para hacerse con una residencia a la altura de sus aspiraciones, no sólo ha fracasado, sino que además la ha dejado con su ilustre culo al aire. Estaba preparando el terreno y la prensa ha descubierto la jugada y denunciado la presunta utilización de fondos públicos para fines privados sin someterse a los filtros oficiales.

Como en este país últimamente se aplica la ley del embudo con bastante frecuencia -lo ancho para mí y lo estrecho para ti-. no tengo ni idea de la repercusión política que traerá este escándalo. Lo que tengo claro es que, si esta misma maniobra la hubiera intentado uno de los actuales líderes del PSOE, ya estaría en manos de los tribunales. Acusaciones populares, de esas que tanto le gustan a la oposición, no hubieran faltado.

Dicen que el PP se siente incómodo y no me sorprende, porque este intento de hacerse con un ático en el centro de Madrid por la puerta de atrás deja en muy mal lugar a sus autores. Pero como Ayuso sigue siendo un buen activo político para ellos, todo se quedará en nada. Si hay que tragar sapos, se tragan, todo sea en beneficio de ganar las próximas elecciones.

Sin embargo, este asunto no se ha acabado de momento. Yo confío en que las denuncias prosperen y que se exijan responsabilidades, porque de otra manera se estará dando muy mal ejemplo a la ciudadanía. Si la justicia funciona como debe funcionar, todavía nos queda mucho por ver en el caso "chao pescao". 

 

6 comentarios:

  1. Luis, ¿todavía crees que la maquinaria de la justicia funciona igual en ambas direcciones?
    Como no le caiga el caso a la jueza de Catarroja...
    Angel

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  2. A mí, más allá de la chulería de la expresión «chao pescao», lo que realmente me interesa es el fondo del asunto. Porque hay una pregunta que sigue ahí, por mucho que se intente cerrar el caso con una frase ingeniosa:

    ¿Por qué una Administración pública necesitaba comprar un ático de lujo por 6,3 millones de euros para resolver una necesidad temporal de espacio? ¿Quién decidió comprarlo? ¿Con qué expediente? ¿Por qué se escogió precisamente ese inmueble? ¿Y quién sabía qué antes de que se efectuara la compra?

    Son demasiadas preguntas para despacharlas con un «chao pescao».

    Y quizá esa frase haya sido uno de los mayores errores políticos de Ayuso. Pretendía cerrar el asunto con una salida chulesca y ha conseguido justamente lo contrario: convertir un ático de 6,3 millones en «el caso chao pescao», una expresión que ahora acompaña inevitablemente a cada nueva revelación.

    Que finalmente haya o no responsabilidades penales tendrá que decidirlo la Justicia. Pero, mientras tanto, las preguntas siguen ahí. Y no son precisamente de chiste.

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  3. Por cierto: bonita metáfora: colocar el Tah Mahal como imagen ilustradora del caso, nada más y nada menos, jaja

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  4. Parece evidente que la intención de Ayuso al comprar el famoso piso podía suponer un delito, por ejemplo si lo destinaba a su vivienda, o lo compraba en el futuro a la Comunidad con ventajas. Personalmente creo que iban por allí los tiros.
    Pero las cosas se han precipitado y no creo que se pueda apreciar delito porque no hay pérdida patrimonial de la Comunidad. En el balance de la Comunidad disminuye en seis millones la partida de Caja y Bancos y aumente en seis millones la del inmovilizado.
    Pero lo que Ayuso no podrá evitar es un importante coste político. Está en curso alguna querella y eso hace mucho ruido, aunque luego quede en nada. Es verdad que hay potenciales votantes que no cambiarán su voto haga Ayuso lo que haga, pero espero que haya otros que piensen dos veces si conviene votar a alguien que, si no ha cometido delito, es porque no le ha dado tiempo.
    Nota: Esta vez he firmado mi comentario; otras veces se me olvida ... los años.

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    Respuestas
    1. Interesante opinión de un licenciado en Derecho. En cualquier caso, la ínclita ISA va a tener que dar muchas explicaciones, porque cuando se analice los procedimientos seguidos para adquirir el "aticazo", es posible que se encuentren irregularidades. Pero lo que ha quedado demostrado es que ha mentido descaradamente, algo que suele pasar factura a los políticos.

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    2. Fernando, acuérdate que en el anterior fue una choza. La ironía cabe muchas veces en una imagen.

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