20 de septiembre de 2026

En la guerra como en la guerra

 

Si los sucesos de Ceuta han constituido una agresión, un ataque en el que no se han disparado cañonazos ni se han hecho prisioneros ni ha habido víctimas por disparos de fusil o explosión de bombas de mano, pero al fin y al cabo una invasión, a nadie puede sorprenderle que los estragos hayan sido tan grandes que no resulte fácil volver a la normalidad. Las secuelas de una batalla tardan en desaparecer.

Lo que sucede es que en este delicado asunto se están mezclando desde el principio y con intenciones espurias conceptos distintos, mezclando un problema de inmigración con la acusación de haber sufrido una agresión. En mi opinión, ya lo he dicho aquí en varias ocasiones, se trató de una invasión de civiles, tolerada o apoyada por Marruecos, de manera que, al socaire de la avalancha humana, algunos de los que cruzaron la frontera se quedaron en Ceuta como inmigrantes ilegales.

Vayamos por partes para en lo posible aclarar ideas. En éste, como en otros casos similares, los aspectos relacionados con la inmigración llevan el ritmo que permiten las circunstancia, porque existen unas leyes que hay que respetar. Los menores no pueden ser devuelto mientras no exista una fehaciente reclamación de sus padres o tutores y los mayores de edad deben ser sometidos al cribado de las circunstancias que alegan para emigrar a España. Es la ley y hay que cumplirla.

Respecto a la invasión, lo que sucede es que cualquier movimiento de grandes masas humanas origina unos problemas cuya resolución requiere tiempo, porque se trata de seres humanos que han quedado presos de su decisión de sumarse a una avalancha humana. Es cierto que la iniciativa fue suya, pero no menos que un país que se considera un estado de derecho no puede desentenderse de la situación de hecho que se ha creado.

A mí me parece que estamos en la misma situación que estaríamos si en vez de invasión pacífica hubiera sido violenta. De tal forma que, si tras unos ataques manu militari los perjuicios ocasionados por los combates requieren tiempo para ser restañados, tampoco es fácil volver a la normalidad cuando ha habido ocupación sin disparar un solo tiro. Hay que preservar el orden, atender a los que han quedado vagando por las calles, identificarlos uno a uno, abrir los correspondientes expedientes de repatriación o de admisión, proveer medios sanitarios, equipar campamentos, etc. etc. A nadie en su sano juicio se le escapa que todo ello requiere tiempo y dotaciones económicas.

Que la oposición, sin duda conocedora de esta realidad, no sólo se niegue a colaborar. sino que además utilice la lentitud como arma política para atacar al gobierno resulta miserable. Porque lo que están haciendo tanto el PP como Vox no es aportar ideas que ayuden a salir de la crisis, sino inhibirse por un lado y atacar por otro. La pregunta que hay que hacerse es: ¿de qué manera hubieran resuelto ustedes el problema si estuvieran gobernado? ¿A tiros? ¿Saltándose la ley?

Suponiendo que lo sepan, no lo dicen.

4 comentarios:

  1. Debe de ser muy difícil gestionar una situación como la de Ceuta. Entiendo que el Estado tiene que hacer cumplir la ley, pero también que detrás de las cifras hay personas con sus propias historias y circunstancias. Me parece que, en situaciones tan complejas, haría falta menos enfrentamiento político y más colaboración para encontrar soluciones.

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    1. La falta de colaboración de algunos, que lo único que saben hacer es poner palos en las ruedas, es indignante. Estoy convencido de que el ambiente que están creando se volverá contra ellos.

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  2. Como no me importan las etiquetas, daré mi opinión, que en este caso, y sin que sirva de precedente, está mas cerca de la derecha que de la izquierda.
    De la invasión no armada han quedado en Ceuta entre 10000 y 15000 marroquíes. Es una cifra que no se puede tratar como una simple entrada de inmigrantes.
    Lo ideal, aceptar que entren, pero ordenadamente. O sea devolverlos a Marruecos, tomando nota de sus datos, con la promesa de aceptar legalmente su entrada en un plazo razonable.
    ¿Y las leyes y tratados?
    Las leyes y tratados fueron acordados para situaciones que nada tienen que ver con la producida con la invasión no armada.
    Una declaración del Estado de Excepción permite suspender la aplicación de las leyes por un determinado plazo.
    También los tratados internacionales, pues está el Convenio de Viena que precisamente trata sobre el cumplimiento de los Tratados y permite la suspensión temporal de su aplicación cuando se den circunstancias extraordinarias, como creo que es el caso.

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    1. Alfredo, en tu análisis te olvidas de un factor muy importante que se llama Marruecos. Las relaciones con nuestros vecinos del sur nunca han sido las que nos hubieran gustado, porque cuando hay reclamaciones territoriales es necesario andar con pies de plomo. De ahí que haya una parte del relato que desconocemos. La prudencia diplomática se impone.
      Es cierto que fue una invasión pacífica. Pero no lo es menos que los que allí siguen se amparan en la consideración de inmigrantes.
      En cualquier caso vamos a ver cuáles son los siguientes pasos, porque parece que el gobierno está preparando algo.
      Por cierto, lo que tu dices nada tiene que ver con lo que propone la derecha, que habla de devoluciones en caliente cuando no de cañonazos.

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